Es fundamental en todo momento que el barco este “seco”, ya que el agua que este en el interior del bote ara que este se hunda y se escore más de lo normal, los días ventosos, y esto traerá como consecuencia no lograr la máxima velocidad.
La tarea es complicada cuando nos encontramos en la ceñida, con rumbo a la boya de barlovento, pero el que logre sacar toda el agua de la manera más rápida y, en lo posible, sin afectar la velocidad del barco, será el que logre sacar una diferencia de los demás. Para esto debemos filar apenas unos centímetros la escota, si hay mucho viento y el barco escora demasiado, y pasar la misma a la mano del timón, ósea, timonear y tener la escota con la misma mano, para que nos quede la mano que esta mas a proa “libre” para agarrar el achicador, el cual vamos a pasarlo por debajo de las piernas, y desde popa hacia proa, mientras estamos colgados timoneando. Y de esta manera tratar de sacar la mayor cantidad de agua, sin perder el control del barco. Si lo perdemos haremos arrancar el barco de inmediato, dejando el achicador, y usando ambas manos, y luego podremos repetir la maniobra para seguir desagotando.
Es más beneficioso sacar el agua durante la ceñida y llegar a barlovento con el barco seco, que navegar lleno de agua hasta la boya y esperar a la popa para desagotar el barco. Debemos usar la popa para alcanzar barcos, o para tomar una diferencia de la flota y no para sacar agua.
Nicolás Capdevila
La tarea es complicada cuando nos encontramos en la ceñida, con rumbo a la boya de barlovento, pero el que logre sacar toda el agua de la manera más rápida y, en lo posible, sin afectar la velocidad del barco, será el que logre sacar una diferencia de los demás. Para esto debemos filar apenas unos centímetros la escota, si hay mucho viento y el barco escora demasiado, y pasar la misma a la mano del timón, ósea, timonear y tener la escota con la misma mano, para que nos quede la mano que esta mas a proa “libre” para agarrar el achicador, el cual vamos a pasarlo por debajo de las piernas, y desde popa hacia proa, mientras estamos colgados timoneando. Y de esta manera tratar de sacar la mayor cantidad de agua, sin perder el control del barco. Si lo perdemos haremos arrancar el barco de inmediato, dejando el achicador, y usando ambas manos, y luego podremos repetir la maniobra para seguir desagotando.
Es más beneficioso sacar el agua durante la ceñida y llegar a barlovento con el barco seco, que navegar lleno de agua hasta la boya y esperar a la popa para desagotar el barco. Debemos usar la popa para alcanzar barcos, o para tomar una diferencia de la flota y no para sacar agua.
Nicolás Capdevila
